“Humanizar el empleo”, lema del 1º de Mayo, implica que los salarios no sigan ahondando las desigualdades: el salario medio no es el habitual.
Los salarios han crecido en el último quinquenio en números absolutos, así como el salario medio. Después de más de una década de revalorización prácticamente plana, sí se nota una subida más pronunciada desde 2021, tras la bajada de 2020. Sin embargo, esta subida no solo no compensa la subida del gasto, sino que ha aumentado la desigualdad.
La calidad de vida de las personas trabajadoras centra las reivindicaciones de USO para este 1º de Mayo. Bajo el lema “Humanizar el empleo”, el acto central del sindicato recorrerá las calles de Madrid, desde el Paseo de Delicias, confluencia con calle Ferrocarril, hasta la plaza de Las Cortes, donde el secretario general ofrecerá el mitin de cierre en torno a las 12:30. La manifestación partirá a las 11:00 y girará por la glorieta de Carlos V hacia el Paseo del Prado, bordeando la fuente de Neptuno hasta las puertas del Congreso de los Diputados.
“Hablamos de salarios medios, cuando la realidad es que deberíamos hablar siempre de salario mediano. Porque es cierto que ha subido el salario medio en un 32,93%, pero este se sitúa en el séptimo decil salarial. Es decir, más del 60% de las personas trabajadoras cobran por debajo del salario medio”, denuncia Joaquín Pérez, secretario general de USO.
El SMI, una meta para 1 de cada 3 trabajadores
Pérez lo ejemplifica en la escala más baja: “la media salarial del último decil, del 10% que menos cobra, es de 710,20 euros. Es cierto que ha subido casi un 42% desde 2008; pero eso, recalco, solo ha servido para que cobren poco más de 700 euros al mes brutos. Con estos datos, que son cerrados a 2024, cuando el SMI era de 1.134 euros mensuales brutos, el SMI estaba en el cuarto decil. Entonces, más del 30 % de las personas que trabajaban cobraron de media menos del SMI”.
El decil más alto se comportó casi igual que el medio, con un incremento del 32,09%. Pero, “al partir de sueldos mucho más altos, la subida fue, en términos nominales, de 1.394,70 euros. Esa subida es más de lo que cobraron en total el 40% de las personas en 2024. Estos salarios normalizan la desigualdad estructural y la pobreza de quienes tienen un trabajo”, denuncia Joaquín Pérez.
¿Cuánto cuesta salir de la pobreza salarial?
Todos estos datos corresponden al estudio “La evolución de los salarios y el coste de vida en España”, encargado por USO a la consultora Syndex. En un primer avance del análisis de sus resultados, ya quedó claro que las personas no han hecho más que perder poder adquisitivo en lo básico: alimentos y vivienda.
Y ese informe deja claro dónde está el límite entre quienes menos cobran y los que están por encima. El sexto decil comienza en los 2.001,40 euros. Esto quiere decir que el 50% cobra por debajo y la otra mitad, por encima. Ese sería el salario mediano. Y supone prácticamente el doble de lo que cobra “el mejor pagado” de ese 10% de los que menos cobran.
“Para que una persona consiga cruzar ese límite del 50%, para estar en el 50,01, debe duplicar su salario. Eso es lo que cuesta hoy llegar al salario mediano. Y, si consideramos el salario medio, 2.385,60 euros, la diferencia es aún mayor. El salario medio no representa, por lo tanto, ni siquiera a la mitad de la población, que vive mayoritariamente en la pobreza salarial”, se reafirma Pérez.
Las mujeres siguen siendo más pobres
Si volvemos a ese 10% de población que menos cobra, su salario medio es de 710,20 euros brutos al mes. Esa nómina tiene nombre de mujer. Ellas representan el 73% de los salarios más bajos de España. Solo superan a los hombres en los tres tramos inferiores, siendo un 63% del segundo y un 56% del tercero. A partir de ahí, nunca suponen más del 45%. Y, en el decil más alto, en el 10% de personas mejor remuneradas, las mujeres solo suponen el 36%.
“Ha mejorado ligeramente la situación de las mujeres en estas casi dos décadas, pero de forma muy lenta. Es cierto que en 2008 suponían el 79% de los peor remunerados y el 31% de los que más cobraban, pero este avance no se traduce en una corrección estructural: las mujeres siguen siendo la amplia mayoría entre quienes menos cobran y sigue pesando sobre ellas un techo de cemento salarial”, subraya el secretario general de USO.
“Las mujeres se han visto beneficiadas por las subidas obligatorias del SMI, que tiran precisamente de los sueldos más bajos. Pero no debemos olvidar que las mejoras salariales no proceden solo del salario base, sino, y sobre todo, de complementos, de antigüedad… que es donde las mujeres notan más los obstáculos de la parcialidad, la renuncia a mayor disponibilidad y responsabilidad por los cuidados, o las rupturas temporales de la relación laboral por el mismo motivo”, expone Joaquín Pérez.
Salarios, estabilidad laboral, colectivos vulnerables y calidad de vida serán algunos de los protagonistas del mitin del 1º de Mayo de USO.


